Enfermedades condiciones de perros

Miositis (inflamación de los músculos) en perros

Miositis (inflamación de los músculos) en perros

Descripción general de la miositis canina

La miositis es una afección en la que los músculos esqueléticos se dañan por un proceso inflamatorio no infeccioso dominado por la infiltración linfocítica que puede ocurrir en los perros. Los signos de miositis generalmente son de aparición repentina.

Causas generales de miositis en perros

  • Causas mediadas por el sistema inmunitario asociadas con un sistema inmunitario hiperactivo
  • Toxoplasma, Neospora o Hepatozoon (parásitos)
  • Ehrlichia (rickettsia)
  • Inducido por drogas
  • Síndrome paraneoplásico: signos clínicos o enfermedad asociados con / secundarios a procesos cancerosos

    De qué mirar

    Los signos de miositis en perros pueden incluir:

  • Marcha rígida
  • Hinchazón o atrofia muscular (contracción)
  • Dolor muscular
  • Debilidad
  • Intolerancia al ejercicio (se cansa fácilmente)
  • Dificultad para tragar
  • Regurgitación, que es la evacuación sin esfuerzo de líquidos, moco y alimentos no digeridos del esófago.
  • Diagnóstico de miositis en perros

    Las pruebas de diagnóstico pueden incluir:

  • Se recomiendan pruebas de referencia para incluir un conteo sanguíneo completo (CBC), perfil bioquímico y análisis de orina en todos los pacientes, y pueden estar dentro de los límites normales. La creatina quinasa (enzima muscular) a menudo está marcadamente elevada.
  • La biopsia muscular es la prueba más importante para diagnosticar la miositis. Se deben tomar muestras de múltiples músculos ya que la enfermedad puede tener una distribución irregular.
  • El título de anticuerpos antinucleares en suero (ANA) puede ser positivo, lo que sugiere una enfermedad inmune
  • Análisis de títulos (análisis de sangre) para organismos infecciosos (Ehrlichia, toxoplamsa, etc.)
  • Radiografías (radiografías) del tórax (tórax) que sostienen un esófago dilatado.
  • Esofagrama (ingestión de bario)
  • Fluoroscopia de la faringe, el esófago y el tracto gastrointestinal superior para confirmar la motilidad anormal (movimiento).
  • La evaluación electromiográfica (EMG) ayuda a determinar la distribución de la afectación muscular y los músculos que necesitan biopsia. También ayuda a diferenciar la miositis de la polineuropatía (trastorno de los nervios) como causa de debilidad.
  • Tratamiento de miositis en perros

    La mayoría de los perros son tratados de forma ambulatoria. Es posible que se requiera atención de apoyo para prevenir heridas y úlceras decubitales (llagas en la cama) en perros gravemente afectados que no pueden caminar. En los casos en que se ha identificado un trastorno infeccioso subyacente, se debe instituir una terapia específica. El tratamiento adicional puede incluir:

  • Fluidos y electrolitos.
  • Apoyo nutricional, ya que muchas mascotas tienen un megaesófago y no pueden hacer que los alimentos pasen del órgano que funciona mal.
  • Medicamentos inmunosupresores, como corticosteroides y azatioprina (Imuran®), ya que este trastorno a menudo está mediado por el sistema inmunitario.
  • Cuidados en el hogar

    Administre todos los medicamentos y la dieta según las indicaciones de su veterinario. Si se observa algún cambio en la condición de su perro, notifique a su veterinario. En particular, si se observa tos o dificultad para respirar, comuníquese con su veterinario de inmediato, ya que esto puede indicar una neumonía por aspiración secundaria a un mal funcionamiento del esófago.

    La terapia de por vida puede ser necesaria en estos pacientes.